La acción de BMW sufre una caída del 7% en el día de hoy, alcanzando mínimos de los últimos 5 años tras emitir una drástica revisión a la baja de sus previsiones. El fabricante alemán recortó su pronóstico de rentabilidad para el año, advirtiendo de un empeoramiento de la demanda en China y el impacto negativo del conflicto en Oriente Medio.
Revisión a la baja de previsiones
La compañía ahora espera un margen EBIT de automoción del 1% al 3%, frente al 4% al 6% previsto anteriormente. Además, el beneficio antes de impuestos del grupo se espera que "disminuya significativamente", en contraste con una "disminución moderada" anticipada previamente.
El flujo de caja libre del segmento automotriz se ha revisado a la baja, esperándose ahora por encima de 2.500 millones de euros, desde los más de 4.500 millones de euros anteriores. BMW también anunció una expansión de su programa de reducción de costes, lo que generará un impacto negativo, no monetario, en la segunda mitad de este año, principalmente en Europa.
La caída en las ventas en China es notable, con una disminución del 15% hasta mayo y una expectativa de que el mercado total de automóviles en China baje un 14% interanual.
Sin exposición en Renta 4 Europa Acciones
En nuestro fondo Renta 4 Europa Acciones queremos recalcar que no tenemos ninguna exposición a BMW ni a ninguna otra empresa del sector automotriz.
Consideramos que el sector automotriz no cumple con los criterios de calidad de inversión: márgenes históricamente bajos, ausencia de ventajas competitivas sostenibles, baja predictibilidad de los resultados y retornos sobre el capital que a menudo son poco atractivos.
Competencia china y vehículo eléctrico
Nuestra tesis principal se centra en el impacto disruptivo de la competencia china en el mercado de vehículos eléctricos, BEV.
Los fabricantes chinos están lanzando modelos con tecnología similar o incluso superior a los europeos, pero a precios sustancialmente más bajos.
Sin medidas regulatorias o una respuesta estratégica contundente, esto podría provocar una pérdida masiva de cuota de mercado para los fabricantes tradicionales, lo que, en un sector con elevados costes fijos, augura una significativa erosión de valor difícil de cuantificar.